Un gigante que aplasta sin piedad

por | 7 mayo, 2019

Un “gigante” es un ser o algo enorme, de dimensiones astronómicas que quizás sobrepasan la imaginación o la realidad. A diferencia de lo que se cree los gigantes no solo los que aparecen en los cuentos y películas, existen gigantes intangibles en el mundo real.

Nadie forma una sociedad para perder, se desea que se obtenga ganancias por pequeñas que sean pero que ayuden a levantar poco a poco la empresa o para sustento familiar.

Todo es de maravilla cuando el negocio marcha sobre ruedas, pero cuando se presentan obstáculos o algunos problemas, los conocimientos y experiencia en economía, administración y contar con estrategias comerciales, son herramientas principales al momento de manejar crisis financieras.

Al no poder superar una situación o crisis financiera, aparece el “Gigante” que no tiene piedad y puede llevar a la sociedad a la quiebra.

Las grandes pérdidas financieras consumen y destruyen a una sociedad, al no poder superar o sobrellevar la situación de pérdida de dinero, llevará inevitablemente al cierre o quiebre de la sociedad, la cual no solo afecta financieramente a la empresa, si no al prestigio y reputación de sus socios.

Efecto dominó

Hay que tener en cuenta que las pérdidas financieras no solo afectan a la empresa, afecta a sus empleados, a los clientes, a la sociedad y al país.

Uno de los factores que causa que una industria tenga pérdidas es la falsificación y la piratería. La calidad de productos originales no tiene comparación y tiene lógicamente su costo-valor que muchas personas no pueden pagar.

Le es más sencillo y económico adquirir una copia o imitación, a simple vista se parece al original pero su calidad y durabilidad deja mucho que desear.

En consecuencia las grandes industrias al dejar de vender un producto original, bajan sus ventas y sus ganancias.

Año tras año, los resultados financieros quizás no serán los ideales, pero si la empresa es lo suficientemente sólida puede manejar estas pérdidas. Realizando estudios de mercado y encontrando las alternativas que le permitan permanecer activa en el mercado nacional e internacional.

Como ya se ha mencionado, no solo las pérdidas afectan al dueño o socios de una empresa, esto impacta sobre los trabajadores de la misma, sobre sus proveedores y clientes, por último, lógicamente afecta la economía de un país, ya que una empresa con pérdidas deja de contribuir con el fisco nacional y la inversión interna.