Conducir despues de sufrir un accidente

por | 25 septiembre, 2020

Con frecuencia quienes han tenido un accidente de tráfico mientras iban al volante, desarrollan miedo a volver a conducir. Es una situación común por la gran cantidad de estímulos que se reciben al mismo tiempo, ante los cuales no se debe perder la concentración para no poner en riesgo su vida, ni la de los acompañantes o de cualquier otra persona.

Debe estar consciente que no es una simple cobardía, se trata de una fobia creada por un trauma vivido y, por ende, debe ser considerado como tal. En este tipo de situaciones el individuo, cuando intenta retomar el volante, puede manifestar síntomas como: manos sudorosas, dolores de cabeza, debilidad en las piernas o siente como si no fuese él quien está conduciendo. Si usted está atravesando por este problema, debe consultar con un especialista para que lo evalúe correctamente y determine si requiere tratamiento.

Algunos prefieren conversar primero con un amigo o conocido que haya atravesado una situación similar. Desde que sucede un accidente que le resulte impactante, debe tener presente que conducir es un peligro, si se realiza de forma imprudente; por lo que, si no puede mantenerse concentrado es mejor que no lo haga, hasta tanto haya superado el trauma.

Cómo bajar la tensión al conducir tras un accidente

Es preciso que aprenda a relajar la tensión que le produce estar al volante. Después de haber logrado calmarse lo suficiente, puede tratar de retomar la conducción de forma gradual. Podría dar una vuelta por las calles cercanas a su casa o en cualquier otra área que no sea tan concurrida, no importa si solo alcanza a dar un breve paseo, de a poco puede ir incrementando el tiempo.

Por otra parte, puede pedir que alguien le acompañe, colocar música o poner audios que le relajen; eso sí, no se distraiga. Conduzca de día y evite salir si las condiciones ambientales son adversas, al menos por un tiempo hasta que se sienta más confiado.

Recuerde que la etapa que está atravesando es algo comprensible, no se sienta intimidado. Incluso, hay otros motivos por los que también puede desarrollarse una aversión similar, como por ejemplo: al aprender a manejar, cuando aun sabiendo conducir hay que hacerlo en un país extranjero con normas diferentes a las acostumbradas, si se sufre de ansiedad o se está bajo mucho estrés.

Algo que puede detonar los síntomas y agravarlos, es el tener que conducir el mismo coche con el que se tuvo el accidente. Una solución podría ser venderlo y visitando http://www.cochesparadesguace.com/ puede solicitar una tasación gratuita, de esta manera podría obtener dinero para comprar otro vehículo o para utilizarlo como prefiera.